México, 10 sep (EFE).- Los Gobiernos de México y El Salvador anunciaron hoy la creación de un "grupo de alto nivel" en materia de seguridad y justicia para estrechar su cooperación en la lucha contra el crimen organizado y sus actividades, entre ellas el tráfico de personas.
En un mensaje a los medios ofrecido en Ciudad de México, tras una reunión con su homólogo salvadoreño, Mauricio Funes, el presidente Felipe Calderón explicó que el grupo lo encabezarán los responsables de "seguridad y procuración de justicia" de los dos países.
La nueva instancia, creada después de la masacre de 72 migrantes centro y suramericanos ocurrida en Tamaulipas, nordeste del país, a fines de agosto, permitirá a México refrendar su compromiso con El Salvador para "seguir trabajando conjuntamente (...) prevenir y sancionar las expresiones de violencia que atentan contra la seguridad e integridad de los migrantes".
Calderón ofreció "trabajar ahora más estrechamente que nunca" en el tema migratorio con El Salvador, país que tenía al menos 13 nacionales entre los 72 hallados el pasado 24 de agosto masacrados en un rancho de San Fernando, en el nordeste de México.
El presidente de México expresó las "más profundas condolencias" de los mexicanos para las familias de las víctimas y señaló que ha habido "avances importantes" en la investigación del caso, con 8 arrestos y 6 presuntos autores de la matanza muertos en enfrentamientos con autoridades mexicanas.
Por su parte, el presidente Mauricio Funes refirió que entendía la migración como "una responsabilidad compartida" y agradeció la creación del nuevo grupo de alto nivel.
"Estoy altamente complacido por el compromiso (...) de crear este equipo de alto nivel que nos permita enfrentar conjuntamente dos problemas que nos aquejan: el de las migraciones pero también el flagelo del crimen organizado que está afectando no sólo a México sino a toda la región centroamericana", señaló el mandatario salvadoreño.
Con relación a la matanza señaló que la misma había sido una "provocación del crimen organizado" que su Gobierno condenó y que "no debe afectar las excelentes relaciones que ha habido y que debe de seguir habiendo entre nuestros pueblos y nuestros Gobiernos".
Finalmente, como gobernante de los salvadoreños, Funes aceptó "las condolencias" expresadas por Calderón a los familiares de las víctimas de Tamaulipas pero agregó que en ningún momento su país está "responsabilizando al Gobierno de México por esta masacre".
